Mientras la beso despacio la voy llevando hacia la recámara, estamos por fin dentro de mi habitación y muy despacio vamos llegando a la cama, quedamos finalmente sentadas sobre el mullido colchón, me separo de Carla y poniéndome en pie me comienzo a desabotonar la blusa, sus ojos se abren más y no pierde detalle de mis movimientos.